La atención médica en los pueblos de Castilla y León, desigual y marcada por la atención telefónica: «Estamos peor que antes» – Burgos Noticias | – Diario Digital de Burgos


Alba Camazón | eldiario.esCyL
| 11/07/2020 – 11:49h.

«No todo es COVID, las enfermedades no se han parado». La vida continúa y las patologías, también. Poco a poco, los pequeños municipios van recuperando la atención presencial en los consultorios públicos, de forma desigual. ¿Las claves? La atención telefónica y la cita previa, no exentas de polémica. Solo abren los consultorios rurales grandes que posibilitan un doble circuito Covid. La Junta de Castilla y León ha apostado desde el principio por una primera atención telefónica en la que el médico decide si es necesario que el paciente acuda al centro de salud de referencia, al consultorio o incluso si se le atiende en su domicilio. Y todo para evitar que alguien contagiado de COVID-19 acuda al consultorio sin cita previa como sucedió en Morales del Vino (Zamora).

En pueblos como Fuenterroble de Salvatierra (Salamanca), el médico acude al consultorio con la misma periodicidad que antes de la pandemia. «El Ayuntamiento ha puesto mascarillas y dispensadores de gel hidroalcóholico y el centro está abierto con cita previa. Los pacientes llaman y el médico da cita o atiende por teléfono, en función de las necesidades», explica el alcalde socialista de este municipio, Juan José Serrano. «Como se gestionan las citas, no hay colas y no se junta mucha gente», destaca.

El alcalde socialista de La Seca (Valladolid), Gregorio Bayón, también agradece la «suerte» que ha tenido su municipio porque no han tenido «ningún problema» y el médico atiende diariamente en su consulta con cita previa. «Desatendidos no estamos, desde luego», asegura el regidor popular de Tordehumos (Valladolid), Agapito Bravo. «Nadie se ha quejado, será porque el sistema está funcionando. Dependerá también del profesional, de que piense en los pacientes y vaya al consultorio y no piense en trabajar lo mínimo posible. El sistema funciona si el profesional se adapta y se molesta por los pacientes. A lo mejor tenemos esa suerte. Estamos agradecidos, desde luego», explica.

En Quintana del Puente (Palencia), también acude el médico con la regularidad habitual. Su alcaldesa (popular), Yolanda Gutiérrez, asegura que el balance es positivo porque con la cita previa «no te juntas con medio pueblo» y evitas estar dos horas esperando «para ir a pos unas recetas porque todo el mundo va a la vez». «Hay gente que va a pasar la mañana al consultorio», comenta Gutiérrez.

Sin embargo, sí que plantea una queja: las centralitas automáticas. «Queremos que lo cambien porque los mayores no pueden hablar con una máquina. Hemos puesto una queja y a ver si el lunes nos lo conceden para que nos atienda el personal del centro de salud de referencia», espera esta alcaldesa. El sistema es «un poco complicado» porque la mayoría de personas que viven en estos pueblos son mayores, por lo que hablar con un contestador automático y responder a sus preguntas resulta difícil porque no oyen, el aparato no entiende o porque no saben cómo funciona. «Se vuelven locos», añade Gutiérrez. Así que, con la perspectiva de que les atienda una persona y luego la consulta sea presencial, la gente del pueblo está «contenta».

«El consultorio está abierto con cita previa. Y si hace falta, van a casa, que yo creo que antes no iban», señala el alcalde popular de Serón de Nágima (Soria), Luis Hernández. «Me dijeron que iban a venir igual que antes, cuatro días a la semana. La gente está contenta, no se me ha quejado nadie», agrega. En este municipio de 120 habitantes ya funcionaba con la cita previa antes de la pandemia, aunque ahora se evitan más que nunca esas pequeñas aglomeraciones. «Tenemos un buen servicio, incluso mejor que el de Soria capital, por lo que me cuentan», afirma.

Pero no todos los pueblos están viviendo esta realidad. Por ejemplo, el Ayuntamiento de Valderrey (León) solo ha abierto uno de sus tres consultorios para atender sus 9 pueblos. El alcalde de la localidad por el partido ruralista CRA, Gaspar Cuervo, ha reclamado la apertura de todos los consultorios, sobre todo porque con la llegada del verano la población de multiplicará. «Tenemos todos los pueblos este año ‘de bote en bote’ y todo metido en un solo consultorio, no es razonable desde el punto de vista sanitario», reclama.

Para este regidor, que la Junta niegue el cierre de los consultorios «es un chiste que gracia no me hace ninguna». Cuervo teme que si las personas mayores no pueden recibir atención en su pueblo se busquen una residencia para mantener su atención «Necesitan una pensión y médico, y lo tendrán que ir a buscar donde sea», indica.

El alcalde, que es panadero, critica a los responsables del Gobierno autonómico de PP y Ciudadanos por su gestión: «Montaba yo a [Francisco] Igea y a [Verónica] Casado y los llevaba a los pueblos de mi ayuntamiento para que vean lo que opina la gente de ir con cita previa y a un consultorio a 6 kilómetros».

«La gente mayor quiere que el médico esté presente y les costará acostumbrarse, pero es provisional y hay que tener un poco de precaución.. Esperemos que en octubre o así todo vuelva a la normalidad», comenta el regidor popular de Bermillo de Sayago (Zamora), Raúl Rodríguez. Esta cuestión también la ha abordado en varias ocasiones Torrecaballeros (Segovia), que este viernes ha aprobado en pleno una moción en la que insta a la Junta de Castilla y León a que se recuperen «de manera inmediata las consultas médicas y de enfermería presenciales, con todas las garantías tanto para los profesionales sanitarios como para los pacientes».

Municipios sin consultas: «Estamos peor que antes porque venía el médico»

Más preocupante es la situación que sufren los habitantes de los municipios más pequeños como Llano de Bureba (Burgos) o Villamoratiel de las Matas (León), donde no acude el médico regularmente ni siquiera un día a la semana. «Aquí ya no venían antes… ahora igual, solo vienen si es algo muy grave. Te mandan para casa y te mueres de asco o al hospital… es un circo», lamenta el regidor burgalés Martín Díez, del partido Gestión por Bureba.

«Estamos peor que antes porque venía el médico. Ahora te diagnostican y tratan por teléfono», recrimina la alcaldesa socialista de San Vitero (Zamora), Vanesa Mezquita, que se niega a «permitir» que este sistema se traslade a la normalidad tras la pandemia. «No todo es COVID, las enfermedades no han parado y no hay asistencia médica. Se está generando un quiste tan grande que no va a haber solución», alerta. Este municipio pertenece a la Zona Básica de Salud de Aliste, con el centro de referencia en Alcañices. «Ahora hay 12 médicos para toda la zona, ¿qué hacen 12 médicos en el mismo centro de salud? Con cuatro o cinco nos llegarían para el centro de Alcañices», explica.

Mezquita añade que casi toda la atención es telefónica salvo «casos puntuales». «A este paso nos van a sacar una app para que nos indique el tratamiento también», ironiza.

En Villamoratiel de las Matas hay dos consultorios, y su alcalde, el socialista Juan Blas Peña, denuncia que uno de los centros sí cumpliría los requisitos para hacer un doble circuito sanitario pero que la consejería de Sanidad no lo abre. Peña relata que hace 6 años arreglaron un edificio entero con entrada y dos salas, y dotado con conexión a internet y teléfono y se muestra convencido de que el problema de la Junta es que «no tienen gente para abrirlos».

El regidor asegura que Sacyl solo tendría que poner el médico y cree que «igual se puede hacer nos dicen cómo abrir». También recuerda que son los ayuntamientos rurales quienes se hacen cargo de mantener los consultorios médicos. Por eso asegura que lo de que los consultorios están abiertos es «mentira». «Los pueblos no es igual que la ciudad y se hacen las normas para las ciudades y también las tenemos que cumplir los pueblos. Los pueblos necesitamos más voz y voto para que estas cosas no pasen», reprocha.

En este municipio la atención médica, con cita previa y telefónica de manera prioritaria, se deriva a la localidad vecina de Matallana de Valmadrigal, situada a 8 kilómetros del pueblo o al centro de salud de Mansilla de las Mulas, a 20 kilómetros. El alcalde de Villamoratiel denuncia la desatención sanitaria que sufren. «Las personas mayores, si no tienen coche qué hacen. Pagamos por una sanidad y luego nos ofrecen otra», reprocha.

El político socialista advierte también además que la no asistencia sanitaria presencial este verano puede ser «una bomba» porque augura unas vacaciones «muy rurales». «Ahora mismo tenemos ya más gente en el pueblo que el año pasado», calcula. Solo en este municipio de menos de 150 habitantes, la población se ha más que triplicado respecto a veranos anteriores.





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